Poema: La pintura de tu imagen
- 16 may 2015
- 1 Min. de lectura

Ayer, en un día de esos donde la vida te tiene algo preparado. Fui quién el destino eligió para volverte a ver.
Te vi, después que algo tan grande pasara por mi vida: el amor que por ti sentía
Mis ojos jamás olvidarán esa silueta que alguna vez los hizo empapar de dolor que emanaba desde el fondo del alma.
Mis ojos, los que eran llevados por la fuerza de mi corazón a buscarte en cualquier lado, vieron a tantas personas, y en realidad a quien buscaban era a ti.
El segundo que tardaste en volver tu mirada hacia mí, fueron los que me llevaron un año atrás a recordar todo lo vivido.
Mientras baje mi mirada, buscaba en el fondo de mis adentros algún sentimiento escondido.
Pero no encontré nada.
Miré hacia atrás queriendo recuperar un pasado sufrido por amor, pero ya estaba demasiado atrás, apenas podía ver alguna nube gris.
Como que estuvieras en deuda conmigo, te acercaste, hiciste que viera a tus ojos, y hoy si tuve valor de verlos frente a frente.
Pero no encontré la luz que hace mucho cegó mi vivir.
Sonriendo, tus ojos me preguntaban:
¿Me quieres?
¿Me extrañas?
¿Te da gusto verme?
Mi respuesta fue: ¡que gusto verte!
Jamás había conversado con alguien, con alegría, firmeza, y seguridad.
Era obvio, ya no estabas en mí.
Y luego te fuiste alejando lentamente, y mi corazón no se fue contigo, como antes solía hacerlo.
Desde entonces no dejo de ver hacía el cielo y agradecerle a la lluvia por haber lavado con sus lágrimas la pintura de tu imagen.






































Comentarios