Poema: El anhelo por alcanzar tu corazón.
- 16 may 2015
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Te escribo estos versos levantando la pluma ensangrentada. Mi cara hierve ante el sol apuntando al meridiano del lienzo celeste; mi cara hierve de cólera y versos imputados de tanto castigo.
Yo, reacio poeta, que aguantó escupitajos de los gorilas y probó los fríos labios de una Colt. Yo poeta de revoluciones de afiches, páginas, versos y lápices.
A ti me avoco, justicia ciega, manchada de la misma sangre que mis manos ahora tiñe. ¿La sangre es roja, porque así tiene que ser la revolución?
Mis últimos versos, sí, los últimos. Versos que no verán más allá que las hojas de esta primavera gris. La sangre que tiñe mis manos se rebalsa y toma su curso partiendo de la cuenca de mis versos hasta el río de mis compatriotas.
Si la revolución nació siendo mujer, pues que más dulzura será morir por su amor, en el anhelo de conquistar su corazón






































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